EXPOSICIONES

INSTITUT DE L'AUDIOVISUAL / UNIVERSITAT POMPEU FABRA

"Eix.D."

Quito el polvo, vuelvo a mirar y releo el catálogo del primer Art Futura, fechado en Barcelona,
el año 1990. Visto desde este final negro del verano del 2001, me parece que todas las
profecías que en él se anunciaban se han cumplido: Los juguetes animados del entonces
desconocido John Lasseter han invadido las salas comerciales de cine; la sobriedad analítica
de Fujihata y el arrebato psicomanualdigital de Zush son (finalmente y justamente) coleccionadas
por nuestros museos y fundaciones; el Vídeo Estudio Doméstico, soñado por Timothy Leary,
está al alcance de pequeñas productoras "independientes"; y las realidades virtuales, que
Scott S. Fisher nos adelanta desde la NASA, han llegado a los departamentos de I+D de las
empresas de este país. Hasta los experimentos performánticos de la Fura dels Baus han
acabado inundando con aguas virtuales el tramo de Ramblas que baja desde el Gran Teatro
del Liceo hasta lafura.com.

Efectivamente, el hijo (no deseado y explotado desde pequeño) de la alianza entre la comunicación
audiovisual y las TIC; el llamado "arte del futuro", hace acto de presencia en la cultura contemporánea: Atraviesa la comunicación de masas hasta los círculos culturales más selectos .
Empieza por redefinir la comunicación misma entre personas y ordenadores y, sibilinamente, llega
a redimensionar la comunicación interpersonal en un nuevo medio audiovisual, interactivo y
distribuido.

Antes de devolver este catálogo de Art Futura 90 a la estantería, me detengo en su última página
y me sorprendo a mí mismo leyendo el colofón, firmado "Luís Racionero", que advertía: "La función del arte no consiste en reflejar el estado del mundo, sino en sacar el mundo de este estado."

Habiendo dejado el catálogo y aún con la advertencia en la cabeza, vuelvo al trabajo: Repaso el
listado de los trabajos que el colectivo mitj.a ha seleccionado para este Art Futura que ha vuelto
a Barcelona
, en este año 2001. Se trata de una selección fruto de siete años de búsqueda,
enseñanza y producción experimental en el Institut Universitari de l'Audiovisual. Mientras repaso nombres y títulos que enlazan verdaderos pioneros resistentes de la música electroacústica de la Fundació Phonos con los más jóvenes net.artistas de la última promoción del Máster en
Artes Digitales, no puedo quitarme de la cabeza una incómoda sensación de desequilibrio y
desproporción: estoy pensando -perdonadme- en la cantidad de dinero que en esta ciudad se
dedica a festivales, catálogos y grandes infraestructuras de exposición, en relación con los
(ínfimos) recursos que se invierten en garantizar el acceso de las personas a los medios de
producción cultural de nuestro tiempo. Abrumado, formulo un deseo para este arte del presente
que se nos escapa: Que se preserve este espacio público universitario en el que las singularidades de los procesos creativos se pueden resguardar de la dimámica unificadora de la tecnología, el espectáculo y el consumo y que este festival y su catálogo se ocupen, también en futuras ediciones, de sus frutos.

Roc Parés, artista y profesor del Máster en Artes Digitales del IUA.