Todo el mundo habla de Takagi Masakatsu. La revista RES lo incluyó este año en su clásica lista de diez nombres a seguir en el 2006; es uno de los nombres en el cartel de Globos Sonda, la exposición del MUSAC de León dedicada a los artistas jóvenes más destacados de la escena internaciional; y Apple le ha dedicado esta semana un perfil/publireportaje un poco vergonzante en la sección profesional de su web.
Takagi se considera músico y artista visual sin ningún orden preferente, y ha obtenido reconocimientos importantes en ambs campos. Pero lo que le está haciendo famoso sin duda son sus videopinturas, secuencias de imágenes rodadas en DV que transforma en explosiones de color y forma superimponiendo trazos y aplicando con generosidad filtros en la postproducción. Su trabajo tiene bastantes paralelismos con el de Jeremy Blake, aunque es menos pop y más bucólico.
Junto a su carrera cada vez más establecida en el mundo del arte, Masakatsu se ha convertido en uno de los realizadores de visuales para conciertos y videoclips más cotizados en japón, y ya firmado piezas para Ryoji Ikeda,David Sylvian, Sketch Show, o este jazzístico video para Cornelius: