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Arte + Pensamiento / AF 2008 - Steven Berlin Johnson

AF 2008 - Steven Berlin Johnson



 

Por qué la Red es como una Selva Tropical

 

Algunas revoluciones tecnológicas llegan como una revelación. Oyes una voz humana que sale de un disco de plástico giratorio o ves un tren moviéndose proyectado en una pantalla, y sientes inmediatamente que el mundo ha cambiado. Para muchos de nosotros, nuestro primer encuentro con la World Wide Web hace una década fue una de esas experiencias transformadoras: Hacías clic sobre una palabra de la pantalla, e inmediatamente eras transportado a cualquier otra página que estaba alojada en un ordenador situado en algún lugar, al otro lado del planeta quizás. Tras llegar al primer hipervínculo, comprendías que el universo de la información no volvería a ser nunca el mismo.

 

Otras revoluciones llegan más sigilosamente, con pequeños cambios y progresos menores, sin un gran avance radical. El correo electrónico necesitó décadas para gestarse, pero ahora muchos de nosotros no podría imaginarse vivir sin él. Existe una revolución comparable en marcha ahora mismo, que es probable que transforme radicalmente la forma de usar la Red en los próximos años. Son cambios técnicos que implican a miles de programadores, docenas de nuevas empresas, y algunas de las empresas de software más grandes del mundo. El resultado es una versión mejorada masiva de software para toda la Red, lo que algunos comentaristas han llegado a llamar la Web 2.0. Fundamentalmente, la Red está dejando de ser una biblioteca internacional de páginas vinculadas para convertirse en un ecosistema de información, en el que los datos circulan como nutrientes en un bosque tropical.

 

Parte de la belleza y la fuerza de la Red original yace en su simplicidad: Las páginas web se componen de páginas, cada una de las cuales puede contener texto e imágenes. Esas páginas a su vez son capaces de conectarse a otra información en la Red a través de vínculos. Si eres el encargado del mantenimiento de una página web sobre perros caniche y encuentras una página de un criador prometedor, podrías vincular la información de esta página insertando unas pocas líneas de código. Desde este momento, tu sitio estará conectado a esa otra página, y aquellos que visiten tu sitio a partir de entonces podrán seguir ese vínculo con un solo clic del ratón. En cierto modo, esas dos páginas de datos están interactuando entre sí, pero el intercambio entre ellas es básico.

 

Ahora veamos cómo usaría la Web 2.0 un grupo de expertos en perros caniche. Uno de ellos se subscribe a un servicio virtual de noticias breves ofrecido por Google News; hace que este servicio busque en miles de páginas de noticias cualquier artículo que mencione la palabra caniche y que envie un aviso por correo electrónico cuando encuentre alguno. Una mañana se encuentra con un enlace a una reseña de un nuevo libro sobre los caniches miniatura en su bandeja de entrada. Sigue el enlace hasta el artículo original, y usando una herramienta de blog estándar como el TypePad o Blogger, envía un breve resumen del artículo y los enlaces del libro de su blog a la página de Amazon.

 

Tras publicar la nota sobre el nuevo libro, un servicio llamado Technorati rastrea su página web y se da cuenta que se ha añadido un enlace a un libro que aparece en Amazon. Se podría decir que Technorati es el Google del mundo de los blogs, que analiza constantemente los últimos mensajes subidos de novedades interesantes. Una de las características que ofrece es una lista actualizada frecuentemente de los libros más mencionados en el mundo del blog. Si Technorati se encuentra con otros enlaces de ese mismo libro sobre caniches en las siguientes horas, este libro entraría en la lista de libros más solicitados.

 

Tras enviar su entrada del blog, nuestro experto en caniches se toma unos segundos en clasificarlo, usando un ingenioso servicio llamado del.icio.us, que lo etiqueta con un título específico de contenido, como “caniche miniatura” o “cría de perros.” Lo hace para uso personal - del.icio.us le permite que vea de un vistazo todas las páginas que ha clasificado con una etiqueta específica – pero el servicio también tiene una función social más amplia. Estas etiquetas también las ven los otros usuarios. Nuestro experto en caniches puede también ver todas las páginas que los otros usuarios han asociado con la cría de perros. Es un poco como crear una carpeta para un tema específico y, cada vez que pinchas en ella, encuentras nuevos artículos que envían gente anónima a través de toda la Red.  

 

Los creadores de del.icio.us llaman a este programa un servicio de etiquetado social, y una de sus funciones principales consiste en conectar gente tan fácilmente como datos. Cuando nuestro experto en caniches compruebe la etiqueta de cría de perros, se dará cuenta de que otro usuario de del.icio.us ha ido añadiendo enlaces interesantes a la categoría durante los últimos meses. Le enviará un correo electrónico y le invitará a que se una a una pequeña comunidad de amantes de los caniches usando el servicio My Web de Yahoo. Desde este momento, cada vez que descubra una nueva página relacionada con caniches, éste recibirá inmediatamente una notificación, junto al resto de la comunidad de caniches, tanto por correo electrónico como por mensaje instantáneo.

 

Ahora piensa lo diferente que sería esta cadena de eventos desde el modo tradicional de la Red siguiendo simples enlaces entre páginas estáticas. Cualquier pequeña nueva información -  una reseña de un libro sobre caniches – circula a través de todo un sistema de reutilización y distribución en unas horas. El valor inicial de la información de la reseña permanece: Es una valoración como otra cualquiera de un nuevo libro, no diferente de cualquier reseña que aparece en las publicaciones tradicionales. Pero al aventurarse por la cadena alimenticia de la nueva Red, se adoptan nuevas formas de valor: Un servicio lo usa para evaluar los libros de moda; otro lo usa para construir un esquema de clasificación para toda la Red; otro lo usa como una manera de formar nuevas comunidades de personas de la misma opinión. Parte de este intercambio de información sucede en las páginas web tradicionales, pero también se filtra en otras aplicaciones: clientes de correo electrónico, programas de mensajería instantánea.

 

La diferencia entre este modelo de la Web 2.0 y el anterior es directamente equivalente a la diferencia entre una selva tropical y un desierto. Una de las razones principales por las que valoramos las selvas tropicales es porque pierden una parte muy pequeña de la energía proporcionada por el sol durante los ciclos de nutrición masivos. La mayor parte de la energía solar que inunda el ambiente del desierto se pierde, siendo asimilada sólo por las pocas plantas que pueden sobrevivir en un clima tan hostil. Esas plantas transfieren la energía suficiente para sustentar un número limitado de los insectos, que a su vez proveen el alimento para los pocos reptiles o pájaros, que a su vez alimentan en última instancia a las bacterias. Pero la mayor parte de la energía se pierde.

 

Una selva tropical, sin embargo, es un sistema muy eficiente en el uso de energía porque hay muchos organismos que explotan cada paso minúsculo del ciclo nutritivo. Valoramos la diversidad del ecosistema no sólo como caso curioso del multiculturalismo biológico sino porque el sistema en sí mismo hace un gran trabajo al capturar la energía que fluye a través de él. La eficacia es una de las razones por las que desforestar las selvas tropicales no tiene futuro: Toda la energía disponible se captura al descender a la tierra.

 

Debemos pensar en la información como la energía del ecosistema de la Red. Las páginas de la Web 1.0 con sus simples hipervínculos son como los rayos del sol que caen en un desierto. Algunos rezagados son afortunados de encontrarlos, y así algo de esa información puede ser reutilizada cuando alguien decide enviar al correo electrónico de un amigo una URL o citarlo en otra página. Pero la mayor parte de la información se desperdicia. En el modelo de la Web 2.0, hay miles de servicios que escudriñan cada nueva información online, seleccionando lo interesante, volviéndolos a mezclar de nuevas formas, y pasándolos a otros servicios. Cada nuevo añadido se puede explotar de nuevas e incontables maneras, por bloggers y por programas de software que rastrean los cambios del estado total de la Red. La información en este nuevo modelo se analiza, se empaqueta de nuevo, se digiere, y se transmite al siguiente nivel de la cadena. Fluye.

 

Ésta es una buena noticia tanto si nos gustan los caniches como si no, y es también una buena noticia económicamente porque la diversidad del ecosistema lo convierte en un entorno fértil para las pequeñas compañías. No tienes que dominar toda la cadena alimenticia para arreglártelas en la Red; puedes encontrar un lugar productivo y prosperar, en parte porque estás construyendo algo sobre el valor de la información creada por el resto de la Red. Technorati y del.icio.us comenzaron como proyectos pequeños creados por programadores independientes. No necesitan enormes plantillas de personal porque están utilizando la información proveída por las innumerables personas que navegan por la Red que usan sus servicios, y se basan en herramientas creadas por otra gente, tanto si trabajan en un Ministerio del Interior como en una corporación internacional inmensa como Google. Todo esto hace que ésta sea la época más emocionante para estar en la Red desde los días de gloria de mediados de los 90. Y las innovaciones no van a parar. De esta forma, si pensamos sobre nuevas maneras de ampliar las complejas cadenas alimenticias de la información de la Web 2.0, veremos aún más innovación en los años siguientes. Bienvenido a la selva.

 

Steven Berlin Johnson en Wikipedia



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