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Los latidos del New York Times en tiempo real

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Publicado originalmente en El Cultural de El Mundo del 20 de Diciembre

En 1928, el New York Times instaló sobre la fachada de su sede en el corazón de Manhattan el ticker, un dispositivo mecánico que permitía mostrar a los peatones los titulares de las noticias que iban llegando a su redacción. Por primera vez, los flujos de información se convertían en arquitectura, en parte del paisaje urbano. Se trataba del primer paso hacía la avalancha de textos e imágenes en movimiento que caen hoy sobre los turistas en Times Square. Desde hace unas semanas, el ticker ha vuelto al mítico diario neoyorquino, reencarnado en una ambiciosa instalación que ocupa la entrada de su flamante nuevo edificio en la octava avenida.

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Moveable Type

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, de Ben Rubin y Mark Hansen, es un retrato en tiempo real de una de las fábricas de información más influyentes del mundo, y de las pequeñas historias que se ocultan en su interior. Quinientas sesenta pequeñas pantallas, repartidas a ambos lados de un pasillo, reproducen una cascada interminable de frases que a los segundos se desvanecen. Proceden de los artículos que aparecen en el periódico de ese día, pero también de las búsquedas que realizan los usuarios de la web, y de los comentarios que dejan en sus historias. Para el visitante que se para frente a las pantallas es cómo leer un diario escrito en forma de monólogo interior joyceano, en que la actualidad del día empieza a revelarse lentamente a través de destellos y fogonazos de texto.

Hansen y Rubin han programado distintos algoritmos que recorren la base de datos del sistema informático del periódico para crear diferentes “escenas”, paisajes de fragmentos de texto con estructuras similares. Algunas muestran todas las frases que arrancan con una cifra (”un disparo”, “dos de sus abogados”), o las que empiezan con “yo” o “tú”. En otras secuencias, podemos leer la primera frase del obituario o de la crónica de la boda de personajes que nunca llegamos a conocer.

Renzo Piano, el célebre arquitecto responsable del rascacielos, sugirió a los artistas que concibiesen el proyecto como si fuese una especie de organismo vivo que habitase en el edificio. El sistema reproduce el ritmo cíclico de una redacción, perezosa por las mañanas y cada vez más frenética a medida que va acercándose la hora del cierre. Por las noches, Moveable Type “sueña”; el ordenador búcea en el subconsciente del periódico, extrayendo textos de sus ciento cincuenta años de archivo relacionados de alguna manera con las noticias que han acaparado los titulares ese día.

La memoria del New York Times del siglo XX está presente también en los diferentes sonidos que emiten las pantallas. La percusión del teclear de las máquinas de escibir, el zumbido de los teletipos…la música perdida de las viejas redacciones de periódico, desaparecida cuando la maquinaria pesada con que se elaboraba las noticias fue sustituida por redes de ordenadores.

Para capturar pequeños fragmentos de historias personales en la marea de datos que genera diariamente el que es quizás el periódico más importante del mundo, los creadores de la instalación hacen uso del “data mining” (minado de datos), una técnica de análisis estadístico que permite descubrir y relacionar elementos comunes en una gran masa de información. En proyectos como We Feel Fine, de Jonathan Harris, el análisis informático de masas de datos como las entradas que se escriben diariamente en millones de blogs es la puerta de acceso a las confesiones íntimas expresadas anónimamente desde alguna parte de la Web. Otras obras cómo Ambiente de Estereo Realidad 4, de José Carlos Martinat y Enrique Mayorga (actualmente en exhibición en la exposición “Emergentes”, del centro Laboral de Gijón) buscan a través de Google entre la la inmensidad inabarcable de la Red ideas y expresiones concretas basadas en el verbo “deber”.

Para el crítico de los nuevos medios Lev Manovich, la forma cultural predominante del siglo XXI (la heredera de la novela y el cine como vehículo que servirá para retratar una época) será la base de datos. Generar y clasificar estas grandes masas de datos se ha convertido en una de las actividades principales de la ciencia, la economía y, desde el despegue de la Web, la sociedad civil.La instalación de Rubin y Hansen es una fascinante apuesta por un nuevo lenguaje que sirva para recorrerlas e interpretarlas.

Moveable Type es el producto más reciente de la fértil colaboración entre el artista neoyorquino Ben Rubin y el científico Mark Hansen, profesor de estadística en la universidad de UCLA y experto en redes de sensores medioambientales.
La colaboración entre ambos comenzó con Listening Post

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(2002), un hito de los proyectos artísticos basados en la representación dinámica de la información. En ella, un ordenador rastrea constantemente cientos de chats, foros y grupos de noticias en la Red para cazar retazos de comentarios y pensamientos, y verterlos sobre ristras de pequeñas pantallas de texto. El próximo año podrá verse en el Reina Sofía de Madrid.